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Carmen Santacoloma

October 27, 1936 ~ August 28, 2017 (age 80)

Carmen Elisa Hernandez de Santacoloma died on Monday, August 28th, 2017 at 2:41pm in Boca Raton, FL surrounded by her children and grandchildren. She died peacefully. Carmen Elisa was 80 years old.

She was born and raised in Bogotá, Colombia. In 1960 married the love of her life Antonio Santacoloma, the father of her four children. We want to thank her for sharing so much love and tenderness for her family, for believing in us, for teaching us what’s right.  Carmen Elisa lived everyday dedicated to her family and loved ones.

Carmen Elisa is survived by her husband Antonio Santacoloma, her sons Antonio Santacoloma of Boca Raton, FL and Christian Santacoloma of New York, her daughters Claudia Santacoloma of Boca Raton, FL and Sandra Trunzo of Palm Coast, FL; her grandchildren Michael, Daniel, Francesca and Nicholas.

A Funeral Mass will be celebrated at 1:00 pm on Friday, September 8th at St. Jude Catholic Church located at 21689 Toledo Rd, Boca Raton, FL 33433.

In lieu of flowers, donations can be made in her name to https://www.avdaonline.org/donate-online

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Nuestra Carmen Elisa,

Cuando le preguntábamos a nuestra mami cuál era su canción favorita ella respondía sin dudarlo que el Camino de la Vida, esa bella canción típica colombiana que habla de cómo recorremos ese camino desde la infancia hasta la inevitable muerte. El camino que ella recorrió hasta el lunes 28 de agosto del 2017 cuando pudo descansar de su prolongada y devastadora enfermedad. La canción de Carmen Elisa habla de nuestras etapas, de ser hijo, de ser novio, esposo, padre, habla también del amor, habla de Dios, del amor en general, y claro habla de la muerte. Mi mami recorrió un bello camino.

Su vida fue siempre cargada de alegrías y tristezas, esas alegrías producidas por las pequeñas cosas, por las personas que tenía cerca, por su sencillez para valorar esa sonrisa, esa amistad, esa palabra. Y por las tristezas que no le faltaron, pero que siempre superó desde su concepción del amor como filosofía de vida.

La recordamos como hija. Adoraba a su mamá, la consentía, la protegía, de hecho, la llevó a vivir con nosotros para que no estuviera sola, siempre tuvo buenas palabras para su madre y siempre escuchó sus consejos. Recordamos claramente cuando nuestra abuelita se enfermó de cáncer, enfermedad que se la llevó en un periodo no mayor a 6 meses, y mi mami hizo todo lo posible para que mi abuelita sufriera lo menos posible, y recordamos su dolor al perderla.

Nuestra mami fue una esposa perfecta, devota, fiel, servicial y transparente. Ella siempre quiso alagar a mi papá, siempre quiso hacer lo posible para que él fuera feliz, siempre nos enseñó a quererlo y respetarlo. El vínculo del matrimonio para ella fue sagrado, irrompible, sin importar las circunstancias. Siempre adoró a mi papá y siempre sirvió como esposa fiel de acuerdo con los preceptos de su época, de acuerdo con sus creencias y con Dios.

Con conocimiento de causa, con pruebas innumerables, podemos decir que Carmen Elisa fué una madre excepcional. Cualquier definición o interpretación que nosotros podamos tener hoy de la palabra Amor, es gracias a nuestra experiencia a través de nuestra mamá. No hemos conocido amor más sólido, más incondicional, más ilimitado que el recibido por ella durante todos estos años que hemos estado vivos, y que hoy a pesar de su partida, sigue vibrando sin parar.

El cariño inagotable que desde que tenemos memoria tuvo con todos nosotros lo expresaba con cada cosa que hacía por su familia. Sus atenciones, su deliciosa sazón, su anticipación de las fechas especiales y la preparación de múltiples sorpresas para celebrar un cumpleaños, un grado, o cualquier fecha especial. Nadie creyó en todos nosotros como lo hizo ella. Cada proyecto del que le hablábamos venía acompañado de palabras de apoyo, de invitaciones a seguir adelante, de nunca decirnos No, sino al contrario mostrarnos opciones, caminos, peligros, pero no para detenernos sino para que anduviéramos más seguros.

 

Ese amor tan fuerte que sentía por nosotros sus hijos la hizo profundamente sabia, cada consejo suyo fue siempre válido y muchas veces certero. Tal vez uno de sus rasgos más bellos era su ternura. Inolvidable ternura, acompañada de su risa y su sonrisa. No olvidaré nunca su risa, y sentido del humor inocente y tierno también. Esa ternura se extendía a nuestras amistades, a sus amigas de toda la vida, a sus familiares, y para con extraños también. Esa es su gran enseñanza, el amor verdadero es incondicional e ilimitado, el amor verdadero no juzga, no pide nada a cambio, deja volar y perdona. Ese es el amor que nosotros aprendimos de mí mamá, de cómo fue con nosotros y de cómo vivió su vida.

Recordamos verla sufrir, pero principalmente la recordamos feliz y risueña. La recordamos así porque su meta en la vida fue servir, servir a su familia, y eso la hacía levantarse con alegría en las mañanas y andar los días con la satisfacción que el amor dado trae. Por eso nos dolió tanto su larga y penosa enfermedad. Porque la vimos apagarse lentamente como el otoño da paso al invierno.

Felices estamos porque, aunque fue larga la pena, siempre estuvo acompañada y querida. Su amor no fue en vano, esa incondicionalidad fue replicada por nosotros, y especialmente por nuestro hermano Antonio, que asumió su cuidado con devoción, con el mismo amor que ella nos ensenó, y que llevó como prueba de que hizo las cosas bien en este mundo. Nunca olvidaré su mirada de profundo amor por nosotros, mirada que nos dio miles de veces, al darnos su bendición al salir de casa, o al verla para almorzar un sábado, o cuando la visitaba en el hospital y parecía no reconocernos hasta que esa mirada llegaba.

Solo nos queda repetir las gracias. Gracias mamá por tanto amor y tanta ternura. Gracias por darlo todo por nosotros, gracias por creer en nosotros, gracias por enseñarnos siempre el bien, gracias por cada día que dedicaste a nosotros, gracias por mostrarnos este, el camino de la vida. Te amaremos siempre, estarás presente en nuestros corazones cada día mientras estemos vivos.


 Service Information

Funeral Mass
Friday
September 8, 2017

1:00 PM
St. Jude Catholic Church
21689 Toledo Road
Boca Raton, Florida 33433


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